Mujeres hay que llevan en el alma el hambre de ser, que defienden la libertad
de su espíritu hasta el delirio. Mujeres de fuerza cósmica
que hablan con los muertos, que son prestidigitadoras del destino, que
conocen la voz del viento y de la luna, la magia de los aparecidos, el
corazón de los santos y los orishas. Mujeres también de una
sensualidad suprema, donde lo divino y lo erótico son dos manifestaciones
de una misma fuerza que les permite sobrevivir en las situaciones más
alucinantes.
Daína Chaviano presenta en esta novela un mundo pleno de erotismo
y magia: una Cuba mística y desconocida, pero a la vez drásticamente
actual, donde la política se opone a la pasión, al instinto,
en una tierra de shamanas y de espectros que vagan diciendo la suerte a
aquellos que logran descifrarlos.
Pero el elemento central de la obra, en que confluyen personajes y acción,
es un hambre que lleva tres rostros: el hambre física, el hambre
espiritual y una profunda hambre de amor. En medio de esa trinidad infernal,
escenarios fantasmales brotan de un pasado casi mítico donde el
presente se confunde con la historia y la prehistoria para recuperar la
esperanza perdida.
El
hombre, la hembra y el hambre
Nueva Imagen,
Mexico, 2005
312 pp
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